amigo mío

Mi pene, es el órgano al que  paso el noventa y cinco por ciento del día estimulando, normalmente usamos la cabeza para pensar, pero la soledad de mi miembro me obliga a utilizarlo mas de la cuenta, tanto mental como físicamente.

Corren tiempos difíciles para este, las borracheras escasean y a lo largo de mis intensos veinte años he comprobado que follo más ebrio que sobrio, pero mi cerebro se estaba viendo perjudicado y pese a mi cojera mental he decidido para de castigar el hígado tan a menudo.

Mi pene es como una de esas viejas glorias de bar, que cuentan batallas sobre victorias espléndidas y placenteras, donde al final de cada polvo recibía halagos, pero había optado por la castidad forzada, suerte, yo desde mí más profundo apetito sexual te maldigo.

El amor me rehúye, el sexo juega al escondite, y como proyecto de persona me frustro cada día más, regocijándome en aquellos sucias copulas de embriagadez donde para bien o para mal acababa con una sonrisa en mis labios.

Mi pene,  ese amigo de estatura mediana que desde la bragueta de mi pantalón, alegre, intercambia miradas juguetonas con la mayoría de féminas que se le cruzan. No tiene remedio esta estropeado, como yo, funciona sin sentido, como yo, se excita con facilidad, como yo…

Vaga torpemente por las aceras, como un anciano que pasea a las ocho menos cuarto de la mañana, viendo a todas esas jovencitas embutidas en sus faldas de cuadros, con dulces caras de topo adormilado, que van en busca de su educación, cosa que este rugoso compañero mío, jamás recibió a lo largo de sus veinte intensos años.

Mi pene, te busca, pero no te encuentra, torpe explorador donde los haya, ingenioso lumbreras traza planes, que junto a su compinche, lengua, se atiborran de vodka barato en la barra de un bar mientras recuerdan sus proezas de los años gloriosos.

Blasfema como Judas maldiciendo al amor que ha unido parejas sin futuro de esas amigas a las que en calurosos días de agosto oscultaba sin ningún pudor. A kilómetros de distancia aun te huele como un depredador a su presa, joven lobo de mar de fluidos, sabes más de lo que debieras.

Mi pene, ese gran científico loco olvidado…

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Una respuesta a amigo mío

  1. Ñu dijo:

    Tu pene,… ese gran juerguista incomprendido! xDD

    me encanta

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